In vino veritas

Muchas cosas que pensamos y no decimos las guardamos en una bóveda secreta en nuestra mente, pero con el vino, parece que es la llave para sacarlas de ahí y expresarlas: “La verdad en el vino”. 

Con esta fórmula corta y sorprendente, la verdad surge del vino o de los efectos del vino nos hacen decir las verdades, sacan nuestra verdadera naturaleza inhibidora de cada uno. Destaca las “virtudes” del vino y nos hace hablar de lo que realmente pensamos.

Y, más en general, alcohol. El que ha bebido se vuelve expansivo: la verdad, que no diría en ayunas, se le escapa entonces. Los secretos mejor guardados quedan al descubierto. Lo íntimo se vuelve público al confundir estos dos reinos. 

Si, más tarde, Rabelais hizo decir a Panurge que “en el vino hay una verdad oculta”, le dio a la palabra “vino”, según Anatole France, un significado completamente diferente: “No es el jugo de la vid,“ En sentido literal y literal, es la ciencia la que, en un alma recta, enseña los verdaderos deberes y da la felicidad, al menos tanto como se puede encontrar en este mundo ”“.”

El exceso de este bien termina por decir lo que no se debe, hiere a las personas y logra dejarnos solos sin nuestros seres queridos. Su abuso llega a ser violento con uno mismo y con los demás, haciéndonos parecer bestias sin control de nuestra vida. 

El control y equilibrio de esta bebida se llama Sobriedad, con la cual disfrutamos de este bien, sin caer en enemistad y descontrol: efectos del abuso de esta vid. 

Distintas ocasiones nos llevan a beber, sin necesidad de perder el control, sin embargo, si bebemos, hemos de estar seguros de que no podremos controlar nuestras palabras, ya que el vino deshace lo que guardamos en nuestro corazón. ¿Sabes vivir la sobriedad? Conoce tus cualidades con este test: https://forms.gle/vMan4fnwsQjZfxV76

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